Comparamos estadísticamente los Oscar y los premios Goya

Es muy común escuchar a las actrices americanas quejarse de que, pasados los 40 años, las ofertas de trabajo descienden rápidamente. Para estudiar desde nuestro punto de vista (estadístico) si esta afirmación se sostiene o no, vamos a analizar las variables

“Edad que tenía un actor/actriz al recibir el Oscar al mejor actor/actriz”

Tenemos pues 4 variables con edades (oscar a mejor actor/actriz principal/secundario). Cada una de ellas tiene 87 datos (un dato por año desde 1929 hasta 2014). Veamos un box-plot de las mismas

 

Para quien no haya visto nunca un gráfico de estos, o no lo recuerde, resumimos rápidamente: la caja central nos indica donde está el 50 por ciento central de los datos (la linea que atraviesa la caja es la mediana de los datos). Por ejemplo, vemos que, para la variable
“Edad que tenía el actor que ganó el oscar al mejor actor principal” la caja se mueve entre los 38 y los 50 años. La mediana (valor que deja el 50 por ciento de los datos a cada lado es 42 años). La edad media está alrededor de los 44 años (aunque este valor no aparece en el diagrama).
Las edades varían desde un mínimo de 29 años (Adrien Brody en “El pianista” en el 2002) y un máximo de 76 años (Henry Fonda en 1982).
Con respecto a las mujeres que ganaron el Oscar a la mejor actriz principal, la caja del gráfico correspondiente (el segundo, de color azul) nos indica que el 50 por ciento central de las edades es bastante menor. Esto quiere decir que las mujeres ganadoras del oscar, por lo general, lo ganan siendo más jovenes (comparadas con los hombres). La mediana de las edades es 33 y la media aritmética ronda los 36 años. Si bien los extremos son 21 años (Marlee Matlin en 1987) y 80 (Jessica Tandy en 1990), vemos que en esta segunda variable hay unos cuantos valores atípicos (esos puntos aislados que se separan de la linea del gráfico), que significa que están alejados de la tónica general de los datos.

Así, de un solo vistazo, podemos comparar estas dos variables y también las correspondientes a las edades de ganadores de oscar a mejor actor y actriz secundario/a, donde comprobamos que la tendencia de mayor edad (en general) en los hombres frente a las mujeres se mantiene.

Presentamos ahora en dos gráficos la densidad de las variables edad actor/actriz principal y edad actor/actriz secundario. Estas gráficas representan la variación del porcentaje de los datos (de 0 a 1), y nos permite comparar la distribución de las edades con mucha claridad.

Cuanto más alta es un cierto rango de edad, significa que hay más datos en el mismo. Observamos que, en ambos casos, las edades de las mujeres van “retrasadas” con respecto a los hombres, es decir, que los hombres tienden a ganar el Oscar con mayor edad que las mujeres. Estos resultados pueden servir para corroborar que los papeles más interesantes para las mujeres (y que les permiten ser nominadas y por tanto ganar un Oscar) se le ofrecen a las mujers más jovenes, mientras que en los hombres parece que existen papeles atractivos en todas las edades.

¿Y qué podemos decir de España?

Aquí no tenemos Oscar, tenemos los Goya, pero desde hace menos tiempo. En concreto, desde 1986. Vamos a realizar exactamente el mismo análisis de antes. El gráfico de box-plot (o diagrama de caja, que ahora estamos en España) es

Fijémonos que la diferencia de gráficos es acusada entre actores y actrices cuando nos fijamos en el premio a actriz/actor principal, pero no en cambio al comparar edades en premios a actor/actriz de reparto. En el caso de las edades de las actrices que ganaron el Goya a la mejor actriz principal, ya aparecen como puntos atípicos (aislados del resto) una actriz de 61 años (Amparo Rivelles, que ganó en la primera ceremonia de los Goya), y Rafaela Aparicio que tenía 83 años cuando lo ganó.

Las gráficas de las densidades o variación de las edades son:

Las gráficas corroboran la impresión del diagrama de cajas. Las distribuciones son muy parecidas en el caso de las edades de los premios secundarios, pero muy diferente en el caso de los premios a papeles principales (resaltemos como hay mucha concentración de datos en el rango de 20 a 40 años).

La diferencia de nuestro cine con el de Hollywood se centra, como vemos, en lo que respecto a los papeles no principales. Sin embargo, con respecto a los papeles principales, las actrices españoles seguro que se quejan de igual forma de que no existen tantos buenos papeles principales para actrices “maduras”, como sí existen para sus compañeros masculinos.

Y como no podíamos terminar este análisis sin alguna fotografía de cine, pues recordar que estos dos

tienen cada uno un Oscar y un Goya (en realidad más de uno), y además son pareja. ¿Cuál es la probabilidad de darse semejante coincidencia?

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